sábado, 6 de febrero de 2016

Grandes motivos.

Con el viento huimos, con una sonrisa en la cara provocada por el infantil deseo de escondernos y no ser encontrados.
Nos da miedo la oscuridad y los sitios invadidos por ésta así que la combatimos con una pequeña luz que guardamos en nuestro interior, en el más profundo y oculto de nuestros insalvables vacíos grises.
Pero aún así cada día nos levantamos y salimos con una nueva sonrisa o con algo de felicidad en nuestros ojos que destella como mil soles cuando recibimos una mirada furtiva, una sonrisa desconocida (a veces conocida) y una risa que rompe el vacío del aire haciéndolo palpable e incluso cortante.
Ese es uno de los grandes motivos de la vida.

3 feb. 2016.
14:58.

1 comentario:

  1. Exactamente esto era a lo que me refería. És genial.

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